viernes, 20 de mayo de 2011

Río Ceballos, tuvo su museo

Les comparto parte del relato , de mi libro, Dr. Sarmiento RODOLFO, en el cual plasmé, gran parte del archivo que las hijas del Dr. Sarmiento me confiaron.
En esas paginas recuerdo el Museo que Río Ceballos supo tener y los sectarismos de siempre hicieron desaparecen.
El relato lo adapte a los lectores del Blog.
El Recuerdo del doctor Sarmiento, el de los “motores” que lo supieron acompañar y también un homenaje, especial, a Carlos Fachinetti, que supo acompañar al Dr. Rodolfo Sarmiento, que, lamentablemente, en la mañana del 22 de enero de 2011-muy joven- nos dejo, físicamente


La historia constituye la memoria del pasado y por ende, importante fuente de las vivencias de un pueblo. Tener absorbidos los hechos del pretérito, es un indiscutible deber del presente. Ello afianza los modelos de vida, las costumbres y en síntesis la identidad.
Lograr ese objetivo en una población, se puede concretar por distintas vías, siendo lo básico el hacer que crezca.
La importancia de conocer y analizar los sucesos del pasado, que también fortifica las raíces populares, hace que numerosas localidades (pequeñas, medianas o grandes) conciban-por ejemplo- la formación de museos varios.
Río Ceballos supo poseer el denominado Museo de la ciudad, producto del deseo de grupos de vecinos, buscando hacer realidad una necesidad cultural.
En el año 1992 nacía el Centro de Estudios Históricos de Río Ceballos. Museo de la Ciudad. Sus hacedores intentaban, a través del material conseguido, incluyendo lógicamente un espíritu de investigación, tanto a nivel educativo como público en general.
La concentración de bienes materiales, prestados por vecinos, fueron exhibidos periódicamente en el Museo de la Ciudad Itinerante, ya que la flamante institución no tenía sede, supliendo la falencia, por medio del préstamo que hacía de su edificio, la Escuela Mariano Fragueiro, mostrando positiva vocación solidaria, proyección comunitaria y conciente de lo valorable de la inquietud. Era directora en ese entonces, la Señora Norma Beatriz Cesar.
Un establecimiento educativo abierto a su pueblo. El Museo Itinerante exponía en período de vacaciones (julio y verano), finalizada la muestra, cada vecino retiraba su préstamo.
La iniciativa del Museo nació desde el Grupo Río Ceballos por un sector de sus integrantes, encabezado por Rodolfo Sarmiento, Adriana Goyeneche, Mirta Moyano, Charlie Vincent, Manuel Morales, a los que se sumó con claro entusiasmo al Arquitecto Carlos Page. Se conformó un equipo pujante, disciplinado y con una postura específica.
La entidad surge en forma privada, pero asentada, será trasladada al ámbito gubernamental, con el fin de que su carácter oficial la haga perdurar en el tiempo.
Ese tiempo, años después, demostró que las honestas expresiones de sus fundadores no fueran correspondidas por el ente municipal, a quien se le hizo el traspaso y que lo terminó cerrando, al poco tiempo de la renuncia de Rodolfo Sarmiento como director de Cultura de la municipalidad.
Esa fue la triste realidad y el final de una positiva y sana intención proveniente desde un sector privado.
Les decía que la gente citada más arriba y muchos vecinos del pueblo, concretaron- evidentemente- el gran objetivo, que lamentablemente el area oficial truncó.
Una elección interna del justicialismo, donde triunfó por escaso margen un sector peronista adverso al tipo de alianza que supieron concretar la Unión Vecinal Río Ceballos y el partido Justicialista ( en ese momento con mayoría delasotista), originó el retiro del gobierno municipal, del vecinalismo y todos sus funcionarios, entre ellos, los integrantes de la Dirección de Cultura..
Esto fue el comienzo de fin, no solo del Museo de la ciudad, sino de la Banda Infantil Municipal en formación, dirigida por el Profesor Luís Pérez, del coro Infanto-Juvenil dirigido por la Profesora Cecilia Molguiner, de la comedia Municipal, dirigida por la Lic. María Mauvecín (donde en una saludable integración participaban actores del Grupo Río Ceballos, Caminito Serrano, Isquitipe), del Paseo del Recuerdo (terreno cedido a préstamo, donde se erigió un pasaje que unía la Av. San Martín y la Terminal de ómnibus, unidas por un puente de madera, que facilitaba el paso por el arroyo. El Paseo, se había conformado por mesetas escalonadas, postes con farolas artesanales, realizadas por nuestros artesanos, ladrillos molidos y piedra fina. Cada farola tenía-también artesanal- una placa de madera con el nombre de un vecino recordado por sus acciones comunitarias. También quedaron en la nada. Hoy ese lugar, AV. San Martín al 4800 (al lado del Restaurante Toko´s) no hay nada, es simplemente un paso.
Que lamentable que conductas, egoístas, de varios políticos, los lleven a no continuar y hasta anular realizaciones valorables llevadas a cabo por un antecesor opositor.
Volvamos al Museo, el 02 de noviembre de 1996, ante la gran presencia de público (a pesar de la lluvia de ese día) y autoridades municipales, entre ellas Rodolfo Sarmiento, como director de Cultura y hacedor del proyecto, un equipo de colaboradores pertenecientes al Grupo Río Ceballos, que trabajaron absolutamente ad honorem, y los que acompañaron al Dr. Sarmiento a hacer este sueño realidad , cumpliendo con el compromiso de hacerlo oficial, dejando inaugurado el esperado Museo.
En el acto se agregaban Cristina de Oro y Carlos Facchinetti( lamentablemente desaparecido, fidicamente). Cristina de Oro estuvo poco tiempo, pero cumplió excelentemente su tarea organizativa. También fue meritoria la Función de Carlos Facchinetti. Con amplia vocación de servicio efectuó puntualmente, la tarea de mantener abierto el Museo diariamente, en el horario establecido y recibiendo solo una remuneración que cubría el pago del boleto urbano desde su domicilio al Museo y viceversa.
Un ejemplo simbólico de que manera, todos los que estaban dando vida a la entidad, concretaban sus tareas sin cobrar nada..
Retirados los “motores” del Museo, Carlos Facchinetti es también alejado de la entidad.
El traspaso se hizo con la documentación pertinente.
Al poco tiempo el Museo dejó de funcionar. Según lo afirmado desde fuentes comunales lo que “vestía” al Museo, básicamente recolectado por sus creadores a través de antiguas familias de la zona, quedaron en depósitos municipales.
El pueblo lamentó esta situación, pero el clásico sectarismo de algunas dirigencias contribuyó al quedantismo y al silencio.
Con el pasar del tiempo y los años, en reuniones de algunas instituciones se comenzó a hablar “sobre la importancia de hacer un Museo en la ciudad” (lo que ocurre cuando una ciudad no tiene una identidad- siempre se esta empezando-).
Algunos recordaron a los que mencionaban realzar esto, que un Museo de la ciudad ya existió en Río Ceballos y fue levantado por las autoridades municipales de turno (alrededor de 1998). Incluso los que ignoraban ese hecho, o la memoria les “fallaba”, fueron invitados por los que tenían presentes al desaparecido Museo, para dialogar con los que fueron sus hacedores, dejando de lado actitudes individualistas y pensando fundamentalmente en beneficiar a la localidad.
Lamentablemente fueron opiniones desoídas.
La sede del desaparecido Museo Municipal, estuvo ubicada en el entonces ex Hostería los Paraísos, en la Quebrada, (donde termina la Av. San Martín). En un amplio espacio, se habilitaron cinco ambientes para el material a mostrar, uno de ellos- además- utilizado como sala de charlas y conferencias.
Sobre la Av. San Martín, se alzaba un amplio quincho, donde artesanos locales estaban preparando un sector que iba a ser dedicado a una Muestra artesanal permanente.
Habitaciones de la parte trasera del edificio, fue ocupado por la Dirección de Deportes, a cargo del Profesor Carlos Palmero, para que allí se hospeden delegaciones deportivas visitantes. Todo un cuidado jardín permitía diferentes espectáculos culturales al aire libre
“Es un Museo regional y no se ha adquirido nada, puesto que se actuó sólo con la simple voluntad de los propietarios de la ex hostería Los Paraísos y la buena predisposición de los vecinos, que donaron material para el funcionamiento del museo. Los verdaderos protagonistas fueron todos aquellos que, durante la existencia de Río Ceballos, donaron o prestaron los elementos que conforman actualmente el museo”
Estas fueron algunas de las palabras que ese día, Rodolfo Sarmiento, pronunció en el momento de la inauguración.

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